Entender y manejar la reactividad de tu perro sin sentirte abrumado, aprendiendo a anticiparte y actuar con seguridad en cualquier situación.
Reducir el estrés y la frustración en tus paseos, gracias a estrategias que equilibran tu gestión emocional y la de tu perro.
Reconocer y abordar posibles causas físicas del malestar, mejorando su bienestar y su disposición a aprender.
Conectar profundamente con tu perro, entendiendo su historia, motivaciones y personalidad para fortalecer vuestra relación y conseguir que te escuche.
Tomar decisiones conscientes en lugar de reaccionar automáticamente, gracias a ejercicios prácticos y descargables que podrás aplicar en el día a día.
Visualizar cambios reales y progresivos, con vídeos comparativos que te muestran cómo aplicar cada técnica de forma efectiva.
Sentirte acompañado y respaldado, resolviendo todas las dudas que tengas conmigo en un grupo privado.
Disfrutar de la vida juntos como nunca, construyendo confianza mutua y paseos relajados sin miedo a reacciones inesperadas.
Tu perro tiene conductas reactivas (ladra, se lanza, se tensa) y no sabes cómo ayudarle.
Te sientes sobrepasada, frustrada o avergonzada durante los paseos.
Quieres dejar de improvisar y seguir un plan claro, paso a paso.
Estás dispuesta a entender a tu perro en profundidad, no solo a “corregirlo”.
Quieres cambiar la relación que tienes con él y disfrutar de una convivencia más tranquila.
Estás comprometida y sabes que esto no va de magia, sino de proceso.
Buscas resultados rápidos sin implicarte.
Crees que tu perro tiene que “obedecer porque sí”, sin considerar sus emociones.
No estás dispuesta a revisar tu papel como guía en el proceso y crees que toda la responsabilidad es de tu perro.
Quieres trabajar desde castigos, correcciones o control total.
No te interesa aprender, solo que alguien “arregle” a tu perro por ti.
Soy educadora canina especializada en perros con reactividad.
Durante años he acompañado a familias que se sentían rotas, desbordadas, sin entender por qué sus perros actuaban “mal” o por qué cada paseo era un reto. He estado ahí, justo al lado de quienes lloraban al volver de la calle, con la correa todavía en la mano y el corazón en un puño.
No vengo a juzgarte, sino a darte herramientas. Mi trabajo no va de perfección, sino de proceso. Trabajo con personas reales y perros reales, con historias, con pasados y con emociones complejas. Mi enfoque se basa en el respeto, la comprensión profunda del vínculo humano-perro y la ciencia del comportamiento, siempre desde una mirada amable y realista.
Llevo más de 9 años dedicada a la educación canina y he realizado más de 35 formaciones especializadas, abarcando desde conducta y reactividad, hasta emoción, dolor y neurociencia.
Me he formado con profesionales de referencia internacional porque creo que quienes trabajamos con emociones, debemos seguir aprendiendo siempre.
A lo largo de este camino he aprendido que la reactividad no es un problema aislado: es una forma de expresión, un síntoma de algo más profundo. Por eso creo programas como este, donde no solo se transforma la conducta del perro, sino también la manera en que las personas lo miran, lo comprenden y lo acompañan. Porque el cambio empieza contigo, pero no estás sola para lograrlo.
Tendrás acceso al curso durante 2 meses y en ese tiempo, tendrás acceso ilimitado al contenido del programa, para que puedas revisarlo a tu ritmo, volver a él siempre que lo necesites y adaptarlo a las etapas que vivas con tu perro.
Justamente este programa está pensado para esos casos. No necesitas tener un perro perfecto para empezar. Solo necesitas el compromiso de querer comprenderlo mejor y hacer pequeños cambios con constancia.
El contenido está diseñado para que puedas avanzar con calma, incluso si tienes poco tiempo. Con unas 2-3 horas semanales podrás ver avances, aunque lo más importante será aplicar lo aprendido en tu día a día.
Esto no es una asesoría individual, pero durante dos meses tendrás un grupo privado donde podrás consultarme todas las dudas que tengas.
No pasa nada. Aquí no hay presión. Puedes ir a tu ritmo, dejar módulos para más adelante o repetir los que necesites. El objetivo es ayudarte, no agobiarte.
Muchos de los tutores que llegan al programa ya han pasado por otros procesos, cursos o sesiones. Aquí no se trata de repetir lo mismo, sino de ofrecerte una mirada más profunda, integral y adaptada a tu caso. Si sentiste que antes no funcionó, probablemente no era el enfoque que tú y tu perro necesitábais.