Peluquería canina en positivo

Aunque la peluquería canina se encuentra en pleno crecimiento, aún son muchos los dueños de perros que rechazan este tipo de servicios a consecuencia del estrés y el miedo que sufren sus perros en la peluquería. Esto suele ser debido a malas experiencias del pasado o a un mal manejo del estrés por parte del peluquero.

Antes de mencionar las diferencias de la peluquería canina en positivo, es importante conocer que es exactamente la peluquería canina.

¿QUÉ ES LA PELUQUERÍA CANINA?

La peluquería canina no solo procura los cuidados físicos o estéticos de nuestros perros, sino que va mucho más allá proporcionándoles un bienestar tanto en el pelo como en la piel.

Un peluquero canino se encarga de cortar, lavar, arreglar, cepillar y mantener el pelaje en correctas condiciones higiénicas, con servicios adaptados a cada tipo de pelo y a su necesidad y a su vez, cuida, hidrata y ofrece tratamiento (en el caso de que fuera necesario) para cada tipo de piel en concreto.

¿EN QUÉ SE DIFERENCIA LA PELUQUERÍA CANINA EN POSITIVO?

En la peluquería canina en positivo se dejan de lado los gritos y los zarandeos, se mira por el respeto y la tranquilidad del animal y se tiene en cuenta tanto el estado físico como emocional de los perros.

Es importante que un buen peluquero sepa manejar el estrés de los perros y el suyo propio, sepa actuar con tranquilidad y conozca muy bien las señales y el lenguaje canino.

Para los perros, los cuales no entienden que hacen encerrados con un desconocido que les maneja, moja y toquetea como quiere, la peluquería debe ser una situación la cual ellos mismos sientan que pueden controlar.


¿Cómo podemos lograr esto?

  • No utilizando jaulas ni encerrándoles.
  • No atándoles en la mesa o en la bañera (debemos conseguir que se sientan tranquilos y por lo tanto permanezcan quietos y no forzarles a ello sin que comprendan lo que ocurre)
  • Presentándoles y permitiéndoles oler los objetos que vamos a usar en cada momento.
  • Debemos respetar las situaciones que les den miedo y habituarles a ellas de manera progresiva y sin estrés (aquí es muy importante que los dueños en casa sigan unas pautas correctas de adaptación)
  • Tenemos que prestar atención a las señales de comunicación que los perros nos mandan, ya que con ello conseguiremos crear mucha más confianza y por lo tanto estarán más relajados.
  • En el momento en el que les veamos especialmente nerviosos, hemos de darles su tiempo de recuperación (bien sea bajándoles un rato al suelo o directamente continuando la sesión transcurridos unos días)

¿Y de qué manera podemos reforzar positivamente la visita a la peluquería?

  • Haciendo juegos y actividades mentales como el olfato antes de empezar, dejándoles que reconozcan el lugar y a nosotros.
  • Finalizando el servicio siempre en positivo, ya sea mediante chucherías, caricias, juegos o lo que sea más satisfactorio para cada perro.
  • Es muy importante que los dueños, acudan con cierta frecuencia a la peluquería con sus perros sin la necesidad de tener que hacerles algo.
    Pasan, huelen, juegan, comen alguna chuchería y se vuelven a ir.
    De esta manera, lograremos que el perro relacione la peluquería como algo más que una simple habitación de los horrores en la que le manipulan constantemente.

Aun que todo esto puede acarrear que las primeras veces el servicio se retrase un poco, a la larga es mucho más beneficioso tanto para el perro como para el peluquero.